En nuestra nueva sección de crítica literaria, y sin dar explicacion alguna de estos seis meses de ausencia, Metaobra recomienda a sus lectores la última novela (esperemos) del genial literato estadounidense Terry Ecko.
El Amor Universal trata de explicar, a través de un grandioso elenco de personajes, la posibilidad de profesar este tipo de amor, a menudo visto como utópico y alejado de la naturaleza del ser humano. En palabras del propio Ecko: "El Amor Universal, en realidad, se encuentra más cerca de nosotros de lo que creemos. De hecho, cualquier persona puede llevarlo a cabo, sean cuales sean las circunstancias de su vida".
Y, en efecto, ha sido en Cabo Cañaveral donde Terry Ecko ha realizado la presentación de su novela, aprovechando que su primer capítulo está ambientado en el Centro de Transmisiones Aeroespaciales. A continuación, Metaobra tiene el placer de ofrecer un extracto de este primer capítulo:
- ¡Cari! Ten; un regalo.
- Terry... ¿Me has regalado tres astronautas en una nave espacial?
- Sí. ¿Qué ocurre? ¿Acaso no te gusta?
- Bueno, ¿qué se supone que tengo que hacer con esto?
- ¡Aguarda, mira! Espera a que se abra...
- ¿Una bandera? ¿Una banderita de Estados Unidos? Es tan... ¿retro?... hortera... ¡estamos ya en 1969, y tú regalándome estas bobadas!
- Te realza tus hoyitos, cielo.
- ...A ver: llevamos cuatro mil millones de años juntos, ¿y lo único que se te ocurre regalarme es una banderita? ¡Dios!, ¿cómo puedes ser tan superficial?
- Oye, esta "bobada superficial" ha costado mucho trabajo, ¿comprendes?
- Ya no te estoy hablando de esta bobada en concreto, te hablo de lo que nos mantiene unidos. ¡Creo que no estás siendo consciente de la gravedad de la situación!
- Cielo, me estás tapando el Sol.
- ¿Ves? ¡A eso me refiero! ¡No me escuchas! Sabes perfectamente que el sonido no se transmite a través del vacío que nos separa, y no has tenido el detalle de regalarme siquiera un radiotransmisor!
- Pero, cari, estoy súper ocupado con mis asuntos. Aquí abajo me tienen con el agua al cuello. ¡Siento que me falta el oxígeno!
- ¡No me vengas con esas! Tú no sabes cómo soy yo en el lado oscuro; ¡no me hagas enfadar!
