Anoche ocurrió algo digno de ser contado… el equipo de contabilidad de Metaobra se encargará de ello a su debido tiempo. Nosotros, de momento, por ir haciendo un breve abstract de la situación, hemos de decir que ayer, 5 de enero, pasadas las 21 horas y 12 minutos de la noche, una conocida compañía farmacéutica de Ceuta contactó con Metaobra para ofrecernos un jugoso encargo: la posibilidad de realizar el diseño de packaging del más reciente medicamento desarrollado por sus laboratorios.
El producto en cuestión es un fármaco, según la compañía, revolucionario. En un alarde de orgullo empresarial digno de ser imitado por nuestro blog, los propios ejecutivos nos dijeron que se trataba de “algo que lo cura todo; que, en cualquier momento que se tome, viene de perlas; que, con él, cualquier consumidor puede recuperar el ritmo de su vida; y que cuando se acaba, pues se acaba”.
El equipo de creativos de Metaobra no lo dudó; era la oportunidad que tanto llevaban esperando, y enseguida desarrollaron un original diseño al mismo tiempo que una original borrachera en la concurrida plaza Cairasco:
El diseño desplegado en pdf, listo para ser montado:
Lamentablemente, después de este primer diseño sucedió algo que desbarató toda la operación: en Metaobra tenemos una serie de principios. ¿A qué nos referimos? Resulta que, como causa –queremos entender – de un malentendido, parece ser que los ejecutivos de la compañía farmacéutica de Ceuta pretendían pagarnos dinero a cambio de nuestro trabajo. ¡Dinero! Y bien es sabido que Metaobra es una empresa que busca una remuneración muy distinta. Podríamos decir, incluso, que es una ONG: en Metaobra donamos ideas, y, al igual que el dinero, puede que no sean las más valiosas, pero es lo que tenemos. Como tal, pretendemos que se nos pague de la misma manera: con ideas ajenas. ¿Por qué? Porque queremos hacernos ricos de personalidad, no de dinero. ¿Por qué? Porque, hoy en día, es lo único que va a asegurarnos la felicidad, porque el dinero, hoy más que nunca, va y viene, pero cuando das una idea, no tienes menos ideas. Así que, señores farmacéuticos de Ceuta, como vemos que lo necesitan, esta es la idea que Metaobra ha decidido donarles hoy. De todas maneras, por nuestra parte, en Metaobra no nos mordemos los labios al decir que nos encantó el diseño que desarrollamos anoche; nos pareció todo un “disueño”.