Textos cortos, ingeniosos, pasar el rato. Conceptos que le hagan una llave de yudo al cerebro. Además: hoyo, una gruta, el Gran Cañón, cualquier otro cañón, un buzo, una caverna, el mismo buzo de antes y un pez espada, la herida que le hizo el pez espada al buzo... también sabemos escribir cosas profundas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Malas noticias

Previously, on Metaobra:
 - Oh, no, Javi, you've published an imaginary poster for an imaginary festival! run! RUN!
- Don't call my name... "Javi". please, call me "Javier"...
- But... if "happier" means "more happy", then "Javier" is "more Javi"... Javier than ever! run! RUN!                  

Extraído del diario digital diariodigitalytal.com:

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La sabana africana es un pentagrama

 En la sabana
africana
hay un pentagrama...
¡No sé por qué he hecho esto!
¡en ningún sitio se prhíbe hacer carteles imaginarios 
para festivales que no existen! 

Otra entrada

...¡ajá! 
perdón... 

lunes, 27 de diciembre de 2010

¡Quizás sí que escribamos una novela juntos!

"NO vamos a ser amigos; como mucho, compañeros, ¡pero de ahí nada más! no esperes que seamos como hermanos... a lo mejor seremos amigos, los mejores amigos del mundo; ¡a lo mejor somos novios!... y nos casamos, ¡pero NUNCA seremos como padre e hijo! Igual acabamos siendo casi como hermanos, pero sin pasar de ahí; seríamos inseparables, ¡como padre e hijo!, pero jamás viajaremos juntos a Las Vegas. ...quizás sí a Manhattan, quién sabe, podemos viajar a muchos sitios... ¡incluso a Las Vegas!... pero NUNCA NUNCA NUNCA, y digo: ¡NUNCA! escribiremos una novela juntos..."

domingo, 26 de diciembre de 2010

Nuestros expertos...

Nuestros expertos coinciden al afirmar que una subida del Coeficiente de Comparación Automática C.C.A., seguramente debida al escaso margen de dudas internas D.I., ha puesto de manifiesto un importante quiebro en el Sistema de Equilibrio y Elegancia S.E.E. en sus índices externo e interno.



El gráfico número seis muestra la tendencia del Producto I.R.A. a afectar externamente a una situación de fondo de sostenibilidad cero (0) o menor que cero. Nuestros expertos apuntan que este hecho se debe al Producto I.R.A. de acumulación interior ignorado en estudios previos, y cuyo margen se agrava al intentar paliar el déficit con Tasas de Aprecio Irreales T.A.I. Todo esto, según los investigadores, se traduce en un déficit de ambigüedad, y éste, a su vez, en un alto porcentaje de Modelos de Desplazamiento Interno (Richmond, 1998).



Estos Modelos de Desplazamiento Interno o “M.D.I.”, constantes a lo largo de los años, no están tan lejos de nosotros como pensamos; se pueden manifestar en un individuo social medio a modo de comportamientos emocionalmente arquetípicos inducidos en base los conceptos D.I., S.E.E. y T.A.I.. En palabras de un especialista en la materia, el doctor Richard Blammson:

“Al individuo en cuestión se le hará difícil decir las cosas y comunicarse con confianza; posiblemente utilice vías indirectas para expresarse, como puede ser la invención de textos ficticios a modo de, por ejemplo, “artículos de divulgación científica”, en los cuales crea personajes en tercera persona para que expresen por él sus inquietudes, sus inseguridades… se me ocurre, quizás, que podría intentar enfrentarse a sus defectos a través de las declaraciones de un imaginario “doctor” que le describiría desde una perspectiva supuestamente exterior que… em… eh… (…)”

sábado, 25 de diciembre de 2010

Un blog de autodaño

Después de leer esto, puedes pegarte un tiro. Bueno… antes también… ¡léelo!, será el único periodo de tiempo en el que estarás seguro de que no vas a pegarte un tiro. Visto así, podría decirse que es un blog de autoayuda, y lo “autoayuda” está de moda, ¡léelo!… Por cierto, ¿no es un poco raro que haya libros de autoayuda? Quiero decir, los libros los escribe alguien; alguien que dice cosas escritas, ¿y tiene sentido que alguien te diga “hola, te voy a autoayudar”? Yo creo que la autoayuda es, más bien, la creación, la iniciativa… o cuando tus padres te dan algo de dinero para comprarte un coche… ¡léelo!